
Hace un buen tiempo, empecé a leer el manga de Death Note, debido a que no podía quedarme esperando una semana completa para ver el siguiente episodio.
Continué leyéndolo hasta que me dí por vencido, porque no era lo mismo ver la serie animada que leerla, así que me puse un “hasta aquí”. Cuando la serie se puso al corriente, -donde yo me encontraba-, seguí viendo los episodios de ésta.
Pero después de llegar al número 32 y terminarlo, me ví obligado a adelantarme una vez más en el manga. No pensaba ponerme a esperar otra semana para averiguar qué pasaba después. Sigue leyendo